
Mucho se ha hablado ya de la última caÃda del servicio Google Mail el pasado 24 de febrero. Según explicaciones de la propia empresa el problema se produjo por una tarea de actualización de software en uno de sus centros de procesamiento de datos en Europa, que desencadenó un efecto dominó entre el resto de centros a nivel mundial.
No voy a hacer leña del árbol caÃdo. Personalmente no comparto la opinión de la gente que se queja por la caÃda de un servicio que es gratuito y aunque fuera de pago considero que siempre hay un pequeño margen de error que hay que asimilar. Por mucha redundancia en hardware, lÃneas, etc… los sistemas son sistemas y son susceptibles de error y los humanos somos humanos y el error es algo intrÃnseco a nuestra naturaleza (de hecho el error es parte de la base de nuestro sistema de aprendizaje).
Cuando alguien me dice que la tarifa por el servicio de correo que ofrecemos en mi empresa es alta siempre respondo lo mismo ¿Alta con respecto a qué? Si lo comparamos con un servicio como GMail con espacio casi ilimitado, una gestión antispam de las mejores e integración con terceros… pues si, seamos sinceros, somos caros. Pero es que hay algo que Google, en su todopoderosa concepción todavÃa no es capaz de hacer, o no quiere hacer. Se trata de ser accesible, se trata de ser cercano con el usuario.
Si uno de mis clientes tiene un problema con el correo electrónico me puede llamar por teléfono y le atiendo. Le ayudaré incluso si tiene dudas para configurar su cuenta de correo en el Outlook, o si no entiende el mensaje de error que le ha devuelto el servidor. Ahora ¿Es caro mi servicio de correo? Comparándolo con Google no, es barato, porque estás contratando un servicio y un soporte. Quizá ese sea uno de los motivos por los que los productos de Google están siempre en Beta, para no verse obligados a dar un soporte técnico a los usuarios, en definitiva para no tener que ser accesible.
No seas malvado, Google.






