10.000 perfiles TIC necesarios.

EmpleoLo comenta Enrique Brito en su blog y la cifra no me parece exagerada. Según Cinco Días las empresas tecnológicas españolas demandan actualmente unos 10.000 profesionales TIC especializados. En los últimos meses la demanda de personal cualificado ha aumentado mientras que la oferta procedente de Universidades e Institutos de Educación Secundaria no para de disminuir año tras año. Algo está pasando en las carreras tecnológicas cuando dejan de ser “atractivas” para los estudiantes.

Y es que esta profesión, no nos engañemos, es muy dura. En muchos casos, y según la responsabilidad del puesto, implica estar disponible las 24 horas del día ( las famosas guardias que a más de uno le resultarán familiares ). Requiere un proceso de aprendizaje, reciclaje y adaptación constantes ( no hacerlo supone suicidarte profesionalmente ). La sensibilidad de los datos y la criticidad de los sistemas que manejamos es muy alta ( no llega al nivel de un cirujano, pero casi ), el stress, por tanto, suele ser una constante en nuestro trabajo. Además, socialmente, nuestra profesión no está tan bien valorada como la de un abogado o un arquitecto, por poner un par de ejemplos.

Por contra este trabajo da muchísimas satisfacciones. Supone un desafío profesional constante y muy enriquecedor personalmente. Es muy dinámico y da poco margen al aburrimiento, además permite encaminar tu carrera en diferentes áreas ( comunicaciones, programación, sistemas… ). Permite trabajar en equipo y conocer muchas personas, la innovación y el constante desarrollo tecnológico garantiza que cada día vas a aprender o descubrir algo nuevo y finalmente, cuando terminas un trabajo bien hecho puedes sentirte orgulloso de ello. Los objetivos, en definitiva, son tangibles en el corto y medio plazo.

Entonces, si este trabajo tiene estas satisfacciones ¿Por qué existe tanta rotación en los departamentos de informática? Independientemente de la política salarial de algunas empresas, yo soy de los que piensa que el dinero no lo es todo a la hora de cambiar de trabajo, creo que el verdadero problema reside en que algunas empresas no son capaces de hacer partícipes a sus empleados de los éxitos y del desarrollo del negocio. Valorar en su justa medida los éxitos e identificar y corregir los fracasos tiene que ser una estrategia “de equipo” de tal forma que cada uno se sienta un poco responsable, partícipe y valor “del todo”. Establecer políticas salariales que premien la participación y el ingenio, configurar equipos de trabajo “afines” donde la gente se sienta a gusto trabajando con los compañeros, crear un ambiente “distendido” sin llegar a ser relajado, planificar proyectos y estrategias en común y, por raro que parezca, prescindir de las jerarquías en la medida de lo posible. Estas sencillas acciones terminan “haciendo piña” entre el grupo de trabajadores, y el resultado es una estabilidad dentro de los centros de trabajo con una baja rotación profesional. Al final se consigue un cierto efecto llamada y terminas recibiendo curriculums y solicitudes de empleo por parte de amigos, conocidos o ex-compañeros de clase de tus colegas de trabajo. Si lo haces bien conseguirás formar una pequeña o mediana “familia”, en vez de una Pyme y la gente, además de trabajar se divierte y se siente motivada. No podemos olvidar que antes que trabajadores, somos personas.